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¡Cuida la Salud de tus Peques!

Fiebre en niños: Guía de actuación para mantener la calma


La fiebre es, sin duda, el síntoma que más llamadas a urgencias y noches en vela provoca en los hogares. Sin embargo, lo primero que debemos entender como padres es que la fiebre no es una enfermedad en sí misma, sino una defensa del cuerpo. Es la señal de que el sistema inmunitario de tu hijo está luchando eficazmente contra un virus o una bacteria.

¿Cuándo se considera fiebre?

La temperatura corporal cambia a lo largo del día, pero médicamente establecemos estos límites:


  • Febrícula: Entre 37.5°C y 37.9°C. No suele requerir medicación, solo observación.


  • Fiebre: 38°C o más.

¿Cuándo se considera fiebre?

  • Prioriza el estado general, no el termómetro: Si el niño tiene 38.5°C pero está jugando, activo y de buen humor, no te obsesiones con bajarla corriendo. Si tiene 38°C pero está decaído, quejicoso o le duele el cuerpo, es momento de actuar para aliviar su malestar.


  • Evita el exceso de ropa: No lo abrigues de más "para que sude", eso solo subirá su temperatura. Déjalo con ropa ligera y mantén la habitación a una temperatura agradable (unos 21°C).


  • Hidratación constante: Ofrécele agua, leche o caldo en pequeñas cantidades y de forma frecuente. La fiebre deshidrata rápidamente a los niños pequeños.


  • Baños templados (con cuidado): Puedes darle un baño con agua tibia, pero nunca con agua fría ni alcohol, ya que causarías un choque térmico peligroso.

¿Cuándo ir a Urgencias de inmediato?

Debes acudir al hospital si se presenta cualquiera de estas "redes rojas":


  • El bebé es menor de 3 meses (cualquier temperatura superior a 38°C en un recién nacido requiere evaluación médica inmediata).


  • La fiebre dura más de 48-72 horas en niños mayores de un año.


  • Aparecen manchas rojas o moradas en la piel que no desaparecen al presionarlas con un vaso de cristal (petequias).


  • El niño está excesivamente adormilado, cuesta mucho despertarlo o tiene dificultad para respirar (hunde las costillas o respira muy rápido).

Alimentación complementaria: ¿Papillas tradicionales o método BLW?


Alrededor de los 6 meses, la leche (materna o de fórmula) deja de ser suficiente para cubrir todas las necesidades nutricionales del bebé, especialmente de hierro. Es el momento de iniciar la alimentación complementaria. Hoy en día, los padres se encuentran ante un dilema: el método tradicional de triturados o la tendencia del Baby-Led Weaning (BLW). ¿Cuál es mejor?

El método tradicional: Papillas y purés

Consiste en ofrecer los alimentos triturados con cuchara por parte del adulto, aumentando progresivamente la textura con los meses.


  • Ventajas: Es más fácil controlar la cantidad exacta que el bebé ingiere y suele ensuciar mucho menos la cocina. Transmite mucha tranquilidad a los padres temerosos del atragantamiento.


  • Inconvenientes: El bebé no experimenta las texturas reales de los alimentos por separado (todo va mezclado) y tarda más en desarrollar la musculatura de la masticación.

El método BLW (Alimentación autorregulada por el bebé)

Consiste en saltarse la fase de purés y ofrecer los alimentos enteros, en trozos alargados (forma de bastón o dedo) para que el propio bebé los coja con su mano y se los lleve a la boca.


  • Ventajas: Fomenta una relación saludable con la comida desde el principio (el bebé para de comer cuando está saciado). Estimula la motricidad fina, la coordinación ojo-mano y el descubrimiento de sabores y texturas individuales.


  • Inconvenientes: Requiere mucha paciencia (el suelo y el bebé terminarán llenos de comida) y formación por parte de los padres para saber cortar los alimentos de forma segura.

Reglas de oro para empezar (Elijas el método que elijas)

  • Introduce los alimentos de uno en uno: Deja pasar 2 o 3 días antes de introducir un alimento nuevo para poder identificar fácilmente si tiene alguna reacción alérgica.


  • Alimentos prohibidos antes del primer año: No introduzcas sal, azúcar, miel (por riesgo de botulismo), espinacas o acelgas en grandes cantidades (por los nitratos), ni pescados grandes como el atún rojo (por el mercurio).


  • Los frutos secos, siempre molidos: Nunca des frutos secos enteros a niños menores de 5 años por un riesgo altísimo de asfixia.

El ABC de las vacunas infantiles: Calendario y mitos frecuentes


Las vacunas son la herramienta de salud pública más potente que existe para proteger a nuestros hijos de enfermedades graves que antes eran mortales o dejaban secuelas de por vida (como la polio, la meningitis o la tos ferina).

¿Cómo funciona una vacuna?

Explicado de forma sencilla: una vacuna es como un "entrenamiento" para las defensas del bebé. Se introduce una parte inofensiva o debilitada del virus o bacteria en el cuerpo. El sistema inmunitario la detecta, aprende a fabricar las armas (anticuerpos) para destruirla y la guarda en su "memoria". Si en el futuro el niño se expone al virus real, su cuerpo ya sabrá cómo ganarle la batalla al instante.

Desmontando los mitos más comunes

  • Mito 1: "Tantas vacunas juntas colapsan el sistema del bebé". Falso. El sistema inmunitario de un recién nacido está preparado para enfrentarse a miles de bacterias del entorno cada día. Las vacunas actuales están tan refinadas que apenas ocupan una fracción diminuta de su capacidad de respuesta.


  • Mito 2: "Las vacunas provocan autismo". Rotundamente falso. Este mito nació de un estudio fraudulento publicado en 1998 cuyo propio autor admitió haber falsificado los datos. Cientos de estudios científicos masivos posteriores han demostrado que no existe ninguna relación.

Efectos secundarios normales en casa

Es habitual que en las 24-48 horas posteriores a la inyección ocurra lo siguiente: 


  • Enrojecimiento, endurecimiento o dolor en la zona del pinchazo (el muslo o el brazo). Puedes aplicar una compresa fría.


  • Febrícula o fiebre leve.


  • Irritabilidad o llanto más fácil.


  • Consejo: Ten a mano el analgésico recomendado por tu pediatra (como el paracetamol infantil) por si el pequeño se encuentra muy molesto.

Las regresiones del sueño: ¿Por qué mi bebé de repente duerme peor?


Estableces una rutina, tu bebé empieza a dormir 5 o 6 horas seguidas y, de repente, sin motivo aparente... ¡empieza a despertarse cada hora llorando! Bienvenido a las regresiones del sueño.


Aunque la palabra "regresión" suena a dar un paso atrás, en realidad es un signo de progreso neurológico. El cerebro del bebé está madurando y añadiendo nuevas fases de sueño, lo que descoloca temporalmente su descanso.

Las regresiones más comunes y por qué ocurren:

  • La regresión de los 4 meses (La reina de las regresiones): Es la más famosa. El bebé pasa de tener 2 fases de sueño (sueño profundo y REM) a tener 5 fases, igual que un adulto. Al tener más fases, tiene más "microdespertares" entre ellas. Si no sabe volver a dormirse solo, buscará la misma ayuda que tuvo al principio (el pecho, el biberón o los brazos).


  • La regresión de los 8-10 meses: Coincide con dos hitos gigantes: el inicio del gateo/ponerse de pie (su cerebro quiere practicar por las noches) y la ansiedad por separación. El bebé se despierta y, al notar que los padres no están al lado, se asusta.


  • La regresión de los 12 meses: Vinculada al hito de empezar a caminar y al cambio en las siestas diurnas (muchos empiezan a rechazar la siesta de la mañana).

Consejos de salud para sobrevivir a una regresión:

  • Mantén tus rutinas: No cambies las reglas del juego. Si antes lo dormías en su cuna, intenta mantenerlo ahí. Si creas nuevos hábitos "de emergencia" (como meterlo en tu cama si antes no lo hacías o darle un biberón a cada hora), el cerebro del bebé los adoptará como la nueva norma cuando la regresión pase.


  • Cuida las siestas del día: Un error común es pensar: "si no duerme siesta de día, llegará más cansado a la noche". En los bebés funciona al revés: el sueño llama al sueño. Un bebé sobrenditado (excesivamente cansado) produce cortisol y adrenalina, lo que hará que se despierte muchísimo más por la noche.


  • Mucha paciencia y turnos: Las regresiones son temporales. Suelen durar entre 2 y 6 semanas. Si tienes pareja, repartíos los despertares por noches o tramos horarios para poder descansar adecuadamente.

FAQ

La salud infantil se refiere al bienestar físico, mental y social de los niños hasta los 12 años. Es crucial para su desarrollo apropiado y felicidad.

Las preocupaciones frecuentes incluyen el control de peso, la nutrición, el desarrollo emocional y el control de enfermedades infantiles.

Esté atento a cambios en el comportamiento, dificultad para concentrarse, problemas para dormir o cualquier síntoma físico inusual que persista.

Sí, hay numerosos recursos en línea, grupos comunitarios y profesionales de la salud que pueden proporcionar información y apoyo.